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Hace 30 años el Volvo 240 Turbo reinaba en los circuitos europeosEl Volvo 240 Turbo abrió un nuevo mercado y con él se demostró que no solo era posible construir vehículos seguros y resistentes, sino que además podían ser veloces y divertidos de conducir.

Cuando en Volvo lanzamos su vehículo Station Wagon 240 en 1981 con un motor turbo, abrió un nuevo mercado. Con él, demostramos que no solo era capaz de construir vehículos seguros y resistentes, sino que además podían ser veloces y divertidos de conducir. Su robusto motor B21ET de 2,1litros con turbocompresor generaba 155 CV, lo que significaba que nuestro 240 Turbo podía pasar de 0 a 100km/h en 9 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 195km/h. El 240 Turbo Estate era el Station Wagon más rápido del mundo.

En 1982 se introdujo una nueva normativa internacional para el Grupo A. Los vehículos utilizados en competición debían salir directamente de la línea de montaje y el número de modificaciones debía limitarse.Para competir cumpliendo la normativa para el Grupo A, tenían que construirse al menos 5000 vehículos del modelo correspondiente cada año. Debían tener al menos cuatro asientos y el peso mínimo era proporcional a la capacidad del motor. La normativa se adecuaba perfectamente al Volvo 240 Turbo.

1984 fue el año en el que el 240 Turbo empezó a competir de verdad en las carreras del Grupo A. En Volvo teníamos la responsabilidad de construir y garantizar que los componentes obligatorios fueran uniformes. De la competición se encargaban equipos independientes. El primer año el dividendo fue de dos victorias. Los suecos Ulf Granberg y Robert L. Kvist ganaron la carrera ETC de Zolder, Bélgica, mientras que su compatriota Per Stureson ganó en el circuito alemán de Norisring en la primera temporada del DTM.

Nuestros objetivos en Volvo se ampliaron en 1985. Se contrataron dos nuevos equipos para trabajar como equipo de fábrica.

Un motor de más de 300 CV

La versión deportiva de nuestro Volvo 240 Turbo tenía culatas y pistones forjados, bielas y cigüeñales de aluminio. La inyección utilizaba un sistema Bosch K-jetronic hecho a medida y el turbocompresor Garrett llegaba hasta 1,5 bares. El resultado era que el motor de 2,1 litros generaba unos 300 CV y permitía al vehículo alcanzar una velocidad máxima de 260 km/h.

El 13 de octubre de 1985, tras la carrera en el circuito de Estoril, Portugal, todo terminó. Ganamos seis de las 14 carreras y Lindström/Brancatelli habían barrido en toda la serie ETC. Además, Per Stureson se alzó con el campeonato alemán DTM después de una victoria y cinco podios.

Por si ETC y DTM no fueran suficiente, ganamos también los campeonatos para turismos de Finlandia, Portugal y Nueva Zelanda en 1985. Por otra parte, un 240 Turbo con volante a la derecha venció en el campeonato de rally de Escocia ese mismo año.

El interés por la historia de Volvo en el Grupo A durante los años 80 ha precedido al 30  aniversario de las victorias de 1985. Por ejemplo, en las celebraciones que tuvieron lugar en la mayor reunión mundial del Volvo —VROM— en Gotemburgo durante el mes de agosto.

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